jueves, 23 de enero de 2014

Educación Básica en México



"La Gloría Perdida"

La emoción corroía todo mi ser…desde lo alto del escenario veía como mis padres lloraban de felicidad, mi amigos no podían creer que al fin habían pasado 4 años de zozobras, angustias, desvelos y regaños. La semilla que nuestros padres sembraron hace algunos años por fin se veía reflejado en un árbol alto y fructífero, lleno de nuevas e innovadoras ideas para la educación. Todo por el momento parecía perfecto un nuevo futuro parecía pintarse ante nuestros ojos, todos soñaban con tener un grupo a cargo, participar en olimpiadas, ascender de puesto y contribuir al crecimiento de nuestro desgastado y sub-valuado país. La graduación terminó en un recinto digno de unos Profesores, todo era sin duda elegante, el arte greco-romano se hacía presente en forma de columnas que daban un toque formal y antiguo a la vez, del techo colgaban grandes candelabros brillantes y bellos como las mismas estrellas.
Y así fue como nuestros sueños fueron tan lejanos como las estrellas, no pasó mucho tiempo para que cada uno de nosotros se diera cuenta de la cruel realidad que iba azotar nuestras vidas. Conforme el tiempo hacía de las suyas tuvimos que enfrentarnos a un más de las infinitas pruebas de la vida, un examen de oposición profesional, mediante ese examen se nos iba a otorgar una plaza o un interinato. Después de presentar el examen muchos colegas salieron decepcionados y unos pocos felices. Yo me sentí seguro pero al mismo tiempo la incertidumbre se apoderaba de mí y me hacía preso de mis propias dudas. Al paso de unas semanas los resultados fueron publicados; ¡Que Felicidad¡ fui aceptado para ejercer mi carrera dentro de un salón, pero otros cientos de nuevos y viejos normalistas no tuvieron la misma suerte. Como es posible que un país como México acepte a tan pocos maestros cuando sus aulas y maestros piden a gritos profesionales docentes, como nuestro país puede ser tan sordo ante las suplicas de su pueblo. Muchos compañeros salieron tristes y decepcionados sus lágrimas solo empañaban el futuro que ante ellos se presentaba, y si fuera poco con impotencia y amargura veía como los “preferidos” “recomendados” obtenían mejores puestos o simplemente con todo el descaro del mundo obtenían una plaza sin el mayor de los esfuerzos, otra muestra de la corrupción y la mala administración del gobierno y el magisterio.
Que coraje, que los sueños y proyectos que muchos tenían simplemente se desmoronaban como un castillo de arena torturado por gigantescas olas. Fui afortunado en tener un trabajo pensé en lo profundo de mi mente, al fin la agonía se ha terminado, pero no fue así…Cuando me presentaron a mi equipo de trabajo en la escuela, fue muy decepcionante el cómo estaban divididos y el celo profesional, ningún maestro era amable y el director solo veía por sus intereses, ahora veo la guerra desde una trinchera diferente. Ya en batalla vi a mis primeros alumnos como todo un docente mi grupo era de 6to año, pensé que aún en sus corazones habitaba algo de inocencia o pudor pero no era así, era un grupo dividido por cuestiones sociales, políticas, económicas y religiosas. Para ser un grupo numeroso, todos eran muy desordenados inquietos y las peleas estaban a la orden del día, mis alumnos en sus pruebas sacaban calificaciones que cualquier maestro decepcionarían, los programas que mandaba el gobierno no estaban bien estructurados y la mayoría de los profesores no los usaban, creo que la costumbre se había apoderado de ellos.
Intentaba poner dinámicas de acercamiento o reconciliación pero todo era envano, inclusive pedía al director apoyo para materiales, para que mis alumnos aprendieran mejor y sus palabras se quedaron para siempre marcadas en mi mente. “Usted es un maestro novato, no puede obligar a sus alumnos a que aprendan” Por un momento quise retroceder 4 años y estar en el momento preciso de escoger mi carrera y cambiarla por otra, pero lo hecho esta hecho  así que esa respuesta fue el impulso primordial para poner todo mi empeño, esfuerzo y energía para sacar a mi grupo, a la escuela y a mi país adelante. Poco a poco fui hablando con mis alumnos, haciéndoles entender que somos una familia muy numerosa, haciéndoles reflexionar que sí uno se cae los demás no se ríen; todos lo levantamos, comencé a acercarme a sus necesidades sin olvidar los estudios, tareas y exámenes tal vez lo único que piden los niños es que se les escuche y comprenda pues no son como maquinas programables, son seres humanos y son un universo diferente. Al pasar de los meses logramos grandes cosas, mejores resultados, mayor convivencia y un buen ambiente de trabajo, los niños eran más agradecidos y conscientes de lo que es estar en una escuela. 
Soy orgullosamente un Profesor, pero además de eso soy Ingeniero porque analizo, construyo y soporto las ideas, pensamientos de todos mis alumnos, soy arquitecto porque dibujo y trazo las metas a las que quiero llegar, soy astronauta porque tengo que hacer ver que por más lejos y difícil que sea llegar  a un objetivo es posible si tu pones esfuerzo, tiempo y empeño, y hasta soy un albañil porque siento las bases del aprendizaje, la enseñanza y hasta la alegría.
Soy Maestro y de mi corresponde recuperar el paraíso perdido, recuperar ese prestigio que se fue erosionando con la incomprensión de la sociedad, los malos argumentos y hasta nosotros mismos nos rebajamos nuestro trabajo.
Todo trabajo que sea honrado y merezca algún reconocimiento es bueno y tiene que ser respetado.


SOY DOCENTE Y ESTOY MUY ORGULLOSO DE SERLO

Puente. L. (2014). Parras, Coahuila.